ENTREVISTAS A REUVEN FEUERSTEIN
Colaboración del Centro Cognitivo de la Universidad Diego Portales

ENTREVISTA EN LE JOURNAL DES PSYCHOLOGUES,
Junio 1987 ( Traducción Cecilia Assael)

¿Cuál fue su primera formación y su primera práctica?
Comencé mi práctica a la edad de 8 años. Habiendo comenzado a leer y aprender la Biblia a los 3 años, a los 8, ya tenía muchos alumnos. Ellos me eran llevados por sus padres, que a toda costa querían hacerlos leer, cuando todos los otros profesores decían que tal cosa era imposible. Existía sobre todo la necesidad de enseñarles a los niños a decir el “Cádiz”, que es una oración. Yo, siendo bastante ingenuo y no habiendo tenido formación psicológica no sabía que estos niños estaban en dificultades y les enseñe a leer. Estos niños tenían 14 años aproximadamente. Tuve también un grupo de adultos, que querían aprender hebreo porque se iban a Israel. Comencé de alguna manera la carrera de profesor a una edad muy joven. Después comencé los estudios.

¿En esa época usted estaba en Rumania?
Si. Estudiaba en la Universidad durante la guerra, me entregaron un curso de niños, cuyos padres habían sido deportados. Yo era en ese momento sub director de una escuela de Bucarest, que tenía por misión entregarle a esos niños cosas que ellos ya no poseían. Realicé mis estudios de Psicología en Rumania, y luego en Jerusalén, fui maestro de escuela para niños que venían de los campos de concentración del Holocausto. Estos niños habían estado muy traumatizados. Fueron necesarios muchos esfuerzos, no para hacerlos olvidar, sino más bien para que pudieran sobrepasar todas las dificultades que habían vivido. Es ahí que yo vi todo lo que se puede realizar con la ciencia humana, si uno verdaderamente cree. Después de esto fui a Suiza para terminar mis estudios y, también para tratarme una tuberculosis que había contraído durante mi trabajo con los niños. Tuve a Jung como profesor. Luego llegue a donde Piaget.

Siendo más viejo que el resto de los estudiantes y, teniendo un poco más de experiencia, fui llamado por una agencia judía para estudiar todos los problemas de los niños del norte de África: Túnez, Marruecos, Argelia, Egipto, todos los niños de esos países que debían partir a Israel. Se trataba de conocer sus características y las dimensiones de su desarrollo mental, ver cuales eran los problemas de estos niños y que hacer para asegurar mejor su adaptación y desarrollo en las escuelas israelíes.
Surgía un problema bastante grave ¿En qué medida y cómo podríamos integrar estos niños que llegaban con un déficit educativo, sin conocer bien su estado y sus condiciones de vida?

En lo que se refería a nosotros, teníamos que saber que métodos utilizar. Es entonces cuando comencé a realizar trabajos en colaboración con el Prof. André Rey, de la Universidad de Ginebra, con Jean Piaget y con personas que trabajaban con él, tales como Barber Inhelder, Marc Michelle, Maurice Jeannet. Este equipo me acompañó a Marruecos. Es de ahí que viene toda esa sabiduría, del hecho de que teníamos un compromiso hacia estos niños, de evaluarlos a cualquier precio, de desarrollarlos. No podíamos aceptar, que uno solo de estos niños no pudiese llegar más allá de lo que su funcionamiento actual, permitía entrever. Sin esta creencia habríamos pensado que si ese niño no era capaz no era problema nuestro. Este compromiso es, por lo tanto, necesario para la creencia y la fe. Sin ella, nada puede ser comenzado.

Pero no es solamente una creencia, puesto que vuestra teoría se apoya sobre datos científicos
Utilizo la palabra “creencia” para el factor energético que me impulsa a buscar las cosas. Yo no soy ni más ni menos inteligente que los otros. Pero para comprometerse con un trabajo de este tipo hay que tener razones fuertes. El lado científico está asegurado, porque sin él, usted no puede hacer eficaz su creencia. Hemos realizado trabajos de investigación, que nos han permitido mostrar que esta modificabilidad es verdaderamente posible. Desde el punto de vista de la evidencia científica, esto existe. Pero muchos datos científicos no son utilizados por aquellos que no tienen necesidad o que no creen, por lo tanto la evidencia científica no basta. Desde 1960, trabajo en la parte teórica; esta teoría sigue un movimiento que está basado sobre la idea que todo individuo puede ser modificado un poco. Pero en mi teoría, se trata de un cambio general de tipo estructural. A veces me dicen “Usted va a hacer cambiar al individuo, le va a enseñar a leer un poco, a hacer algunas cosas. Así usted habrá satisfecho su sentimiento de haber hecho algo”, pero es de hecho una capacidad de abrir, de manera muy significativa, delante del individuo, nuevas vías de desarrollo. Yo no siempre llego a desarrollar el individuo, pero si a abrirle caminos que él sabrá utilizar.

Un niño marroquí estuvo conmigo durante 15 años. Era absolutamente analfabeto. De hecho, yo lo consideraba un niño diferente, tenía el sentimiento de que tenía algún déficit orgánico o emocional. Pensábamos que quedaría para siempre como un niño retardado. Estuvo en tratamiento con nosotros. No llegaba ni a leer ni a escribir, ni a hablar de manera satisfactoria. Tenía una serie de dificultades intelectuales y mentales, y nos preguntábamos si podíamos realmente cambiarlo. Lo colocamos en una escuela profesional para que estudiara carrocería de autos.

Realizó su trabajo con adecuación, se casó y tuvo tres niños. Lo dejé de ver durante doce años. Un día me llamó por teléfono y pidió verme. Me contó que actualmente era director de una industria de conservas, que empleaba a aproximadamente a cuatrocientas personas. Había realizado los diseños para las máquinas de embalaje de productos. Yo le pregunté que es lo que necesitaba de mí, y me contestó que tenía un problema. “Durante años, usted me dijo que debía aumentar mi nivel de funcionamiento, y creo que lo logré. Soy co accionista de la industria, poseo muchas cosas, un auto, una familia, bienes, todo lo que deseo. Todo en un principio me va muy bien pero yo no me siento bien. Me gustaría dejar todos estos bienes de lado, para de alguna manera, cultivarme y desarrollarme yo mismo”. Para mí, esto era verdaderamente un signo de modificabilidad
Estamos actualmente elaborando modalidades de desarrollo tanto para el plano espiritual como intelectual y técnico.

Me gustaría que volviéramos sobre la noción de inteligencia. Su método está hecho para re educarla ¿Qué entiende usted por inteligencia?

Existen mil definiciones de inteligencia. Está la inteligencia que miden los test. Otra visión es la capacidad de utilizar la experiencia pasada para adaptarse mejor a nuevas situaciones. La capacidad de beneficiarse de la experiencia anterior es importante.

¿La inteligencia es medible?
En mi opinión la inteligencia no es medible, según esta definición, ya que no es más que una disposición de las personas para utilizar lo que han aprendido y aplicarlo. El concepto de medida no puede ser empleado para el hombre y su actividad. Hay quienes dicen “aprendió veinte palabras en tres minutos” ¿pero qué significa ello en realidad? No es una medida de sus capacidades. Medir lo inexistente, no es la interpretación de una medida fija del individuo, que sería inmutable. Esto es absolutamente falso, y por lo tanto evitamos con mucho cuidado con el término medida y lo substituimos por “evaluación. Debemos ser modestos delante del organismo humano que no es predecible. Sin embargo la modificabilidad es evaluable. Esto es necesario

¿Cuál es entonces, su posición frente a los test clásicos?
No quiero decir que no sean necesarios, pero los que los pueden hacer no tienen necesidad de pasar por ello, y los otros sabemos que fracasarán
Para mí el éxito de un test, es ciertamente signo de una capacidad. El problema, es que la duda se plantea cuando uno se enfrenta a fracasos. Hay otra serie de razones por las cuales los test, miden sólo ciertas funciones. No digo que no habría que utilizarlos más pero para los niños desaventajados en cualquier plano, los tests pueden convertirse en una fuente de peligro, fijando al sujeto a un estado. Es por ello que hemos desarrollado el L.P.A.D. (Evaluación Dinámica de la Propensión a Aprender) que tiene por objetivo estudiar la modificabilidad del individuo- ¿En que condiciones se puede esperar hacer posible la modificabilidad? Un grupo dirigido por dos profesores coordinadores va a las escuelas y examina a los niños por test de grupo. Esto a veces toma veinte horas de trabajo. Después hay una conversación con los niños sobre los resultados obtenidos. Esto crea a veces condiciones óptimas de activación, tanto para las familias, a las cuales se les muestra el detalle de los resultados obtenidos a través de nuestro procedimiento como para el niño mismo. Así se crea una fuerte motivación para cambiar.

¿Este test arroja un CI para el sujeto?
No da una visión y un cambio para mejorar el estado del grupo de niños

En su conferencia usted habló del niño privado cultural ¿Qué entiende usted por este término?
El niño privado cultural, es aquel que por razones diversas, ya sean barreras internas, ya sean condiciones de vida diferentes, no ha podido beneficiarse de la transmisión cultural. Por estas dos razones, un sujeto puede entonces convertirse en un “privado cultural”; su propia cultura no le ha sido transmitida o su condición en un momento dado, no le permitió recibir esta mediación. En ambos casos la consecuencia de la privación cultural es un síndrome que se manifiesta por el hecho de que el individuo no puede aprender, ni a través de situaciones formales, ni a través de la vida, situación informal de aprendizaje. Las causas pueden remitirse a diferentes orígenes: genéticas, orgánicas, ambientales que hacen que el niño quede sin modalidades de mediación.

¿El resultado sería un tipo de deficiencia de la inteligencia?
Es una deficiencia de ciertas disposiciones, de actitudes emocionales, es lo que nosotros llamamos una percepción episódica de la realidad. El niño no ve la realidad como una cadena de eventos, sino como una serie de imágenes, con muy poca relación entre ellas. Visto de esta manera, de sujeto con “privación cultural” puede parecer tener el mismo estado que un niño orgánico. Los dos tipos de niños pueden ser modificados, dándoles un sustituto específico de la fase de su desarrollo. Una parte muy interesante de nuestra teoría, es que la separación entre niños orgánicos y niños genéticos, no tiene legitimidad, salvo por el hecho, que eventualmente uno puede hacer que el niño orgánico sea más funcional.

¿Vuestro método sería entonces válido para todos estos niños? ¿Usted piensa que son todos modificables?
Absolutamente. Tenemos resultados sobre niños autistas, con síndrome de Down…

Al principio ¿usted aplicó este método en casos clínicos?
No. Comencé por cursos enteros y, tenemos actualmente treinta y cinco mil niños en Israel y, ochenta mil niños en América, también en Suiza, en América del Ser, en Venezuela, siguen nuestro método. El elemento más importante de nuestro método es la preparación que le damos a los docentes. Ahora desarrollamos un trabajo con los niños pequeños, con niños normales. En las escuelas para padres, nos dirigimos especialmente a aquellos que tienen niños con un alto nivel de riesgo en su desarrollo, por ejemplo, niños con trisomía, niños nacidos con bajo peso. Hay que hacer algo para que estos niños se beneficien de un régimen más intensivo de mediación para que puedan llegar a sobrepasar esta dificultad

Es por tanto a nivel preventivo. Primero utilizó el método con niños con retraso y ahora lo utiliza con aquellos niños que pueden llegar a tener un retraso
Si, exactamente. Hemos desarrollado un método que va a ser aplicado a gente inteligente, pero que debe readaptarse. Es utilizada por ejemplo para preparar obreros, para preparar cuadros para el ejército. Cada vez más, la Psicología y la Pedagogía comienzan a darse cuenta, que lo que tenemos actualmente en término de funciones sufre el riesgo de nos ser suficiente. La exigencia adaptativa de nuestro mundo requiere mucho más de lo que el individuo puede movilizar en sí mismo y, no se trata de factores relacionados con los conocimientos, ya que estos pueden quedar obsoletos. Hoy en día se dispone de una gran acumulación de información, pero hay que saber donde encontrar esa información, como incorporarla, como elaborarla, inferir en esa información datos que nos permitan crear nuevas generaciones de información, un poco diferentes de la actividad intelectual que es solicitada actualmente. Lo que tratamos de darle al individuo normal es un alto nivel de plasticidad. Una serie de industrias y grandes compañías nos han solicitado si podemos entregar un programa para gente inteligente.

¿Qué tipo de organismos? ¿Universidades?
Organismos comerciales e industriales. Las grandes corporaciones querían una preparación para sus líderes, permitiéndoles ser más flexible, más capaces de adaptarse a nueva metodologías de trabajo, a nuevas estrategias de pensamiento, y a nuevos tipos de organización, actualmente muy diferentes de las que llevaron a esa gente a tener éxito. El éxito de ayer, no es garantía del éxito de hoy. Este es el sentido de la plasticidad, de que promovamos la autoplasticidad.

El contexto cultural Israelí, parece haber jugado un rol esencial en la elaboración de su teoría, de su método
Cada vez que doy una conferencia en alguna universidad, hay alguien que viene a decirme ¿Dr. Feuerstein, su teoría no es simplemente aquella del pensamiento judío? Es verdad. En primer lugar existe una fe en la modificabilidad del individuo, su capacidad de modificarse en función de sus necesidades, de convertirse en otro. Esta autoplasticidad yo la encontré en el fondo de mis raíces judías. La inteligencia no puede existir solo para una élite. Es un deber, crear una calidad de vida más allá de las condiciones más simples o básicas que deben ser satisfechas, hay que tener también una calidad espiritual. Lo que es muy importante en nuestra tradición cultural que ha sido guardada. La transmisión intergeneracional e extremadamente fuerte.

Sin embargo, desde el momento que una nación deja de transmitirse, deja de preparar nuevas generaciones, a través del pasado, entonces se observa un decaimiento. El ser humano no es más que el producto de su pasado, y mientras más lejos remonta el pasado, más amplio va a ser su futuro. Piensen en el arco y la flecha. Mientras más tiren hacia atrás, más lejos va a llegar la flecha que se lanza. Debo hacer conexión entre esta tradición cultural que se hace al interior de la comunidad y su rol en el desarrollo de la inteligencia, al interior de la familia nuclear. La madre se interpone entre el niño y el mundo exterior. Ella le interpreta las cosas, le amplifica ciertos estímulos. Ella es la mediadora. Los padres no dejan al niño enfrentado al mundo sin interpretación. Se requiere a veces de un filtro. La selección de estímulos no significa en absoluto, falta de libertad. Lo contrario sería una imposición con riesgo de ser tóxica y nociva. La selección es positiva. No es cierto tampoco que para ayudar al niño a desarrollarse haya que poner a su disposición muchos elementos, llenar por ejemplo todos los muros de su pieza con dibujos. Hay que dejar al niño descubrir, encontrarse a sí mismo, elaborar estrategias.

El trabajo de mediación de la familia, de la comunidad tiene un valor importante en el desarrollo del niño. La mediación la da el sujeto que vive en un espacio circunscrito, informaciones sobre el exterior y sobre su pasado. Es necesario que sea el pasado del niño. No se le puede pedir a una cultura “mediar” a un individuo en otra cultura. No es el producto de su interacción directa con el medio.

Hay una pobreza de procesos de mediación en el medio. Colocamos a las personas ancianas en la frialdad de los hogares de la tercera edad ¿y quien puede entonces mediar la cultura? Viven en un desierto afectivo, sin ser útiles. Antiguamente “el viejo” era el que tenía toda la sabiduría de la historia. Ahora la mediación es solo dejada al maestro, quien es más bien, un transmisor de información. Para esto, estamos dando técnicas de mediación a las docentes de nivel inicial, a los profesores, a las cuidadoras de niños, y también en las escuelas para padres. Hoy en día debemos preguntarnos cual debe ser el objetivo de la educación. La tecnología que les damos a nuestros niños, peligra de quedar obsoleta de aquí a cinco años. Los individuos son preparados de una manera estrecha por la Pedagogía actual. El año 2000 requerirá de adaptarse a través de la inteligencia, de la flexibilidad del pensamiento, de la plasticidad. Hoy día, entregando esta educación específica podemos crear situaciones en las cuales un resurgimiento profesional sería muy útil. La cesantía en parte no existe únicamente por la falta de empleos sino que también porque los individuos no han sido lo suficientemente flexibles para acceder a nuevas técnicas. Hoy día, más que nunca, el objetivo de la educación debe ser desarrollar la inteligencia.

Dilcia Leal